El comercial de caldo que vende más que muchos leones de Cannes
Muchas veces el gremio aplaude campañas truchas que no vendieron ni una unidad y desprecia el comercial del jingle, sin ver que ese manual de venta dura hace lo que la efectividad ya probó.
Hay un comercial que a muchos les da pena tener en el portafolio. El del caldo de gallina con el ama de casa, el jingle pegajoso y el packshot tres veces en treinta segundos. El que casi ningún creativo sube a su reel, el que no va a Cannes ni de oyente. Ese comercial mueve más caja que el film de autor de tres minutos por el que tu agencia apagó las luces en la junta.
El gremio se enamoró de los premios y de las ideas virales, y se olvidó de vender. Premia el león y mira por encima del hombro al comercial de caldo. Y ahí tiene un punto ciego, porque esa pieza “fea” está ejecutando, casi al pie de la letra, lo que la ciencia de la efectividad dice que funciona.
La falsa oposición que nos vendieron
La industria nos enseñó a pensar creatividad y efectividad como enemigas, o haces la pieza que gana premios o haces la que vende. Es una mentira cara. Lo que llamo “el manual” (ese decálogo de la venta dura que ejecutan los grandes anunciantes masivos de televisión a lo largo de la región, y que Quala desarrolló mejor que nadie) es la ciencia de la efectividad ejecutada sin pedir permiso, no su antítesis. Y el verdadero talento está en meter la creatividad dentro del manual, no en escoger entre uno y la otra.
El manual, regla por regla
Nada de esto se decide en una junta de estrategia. Se decide en el brief, en el set y en la sala de edición. Las primeras nueve reglas hacen la venta. La décima es la que separa al que vende hoy del que además construye marca, por eso la dejo para el final.
- Celebridad de cercanía, no de aspiración. El famoso vecino, no el dios inalcanzable. Como muestra Orlando Wood en el reporte Lemon (IPA, 2019), las personas reales con las que el espectador se identifica conectan más.
- Una sola tensión cotidiana y nombrable. Caspa, sed, cansancio. Byron Sharp, del Ehrenberg-Bass Institute, lo llama punto de entrada a la categoría, el momento-gatillo de compra.
- Demostración problema-solución. El antes y el después, lo que Les Binet y Peter Field llaman sales activation en The Long and the Short of It (IPA, 2013). Vende hoy, pero sola no basta.
- La marca hasta la saciedad. Para Sharp, la mayor causa de publicidad inefectiva es el branding débil, el aviso que se recuerda pero se atribuye a la marca equivocada.
- El target literal consumiéndolo. Tu comprador en su cocina, no modelos en una isla. Para Wood, las personas con contexto y lugar rinden más que la fantasía aspiracional.
- RTB único en la activación corta. En el spot de 20 segundos, un solo beneficio, porque la dispersión mata la atribución. Pero esto es regla de activación, no ley para toda pieza. Binet y Field distinguen la activación de corto plazo (un mensaje, racional) de la construcción de largo plazo, y en una pieza larga hay espacio de sobra para desarrollar más de uno. No confundas el formato de 20 segundos con el de dos minutos.
- Repetir sin parar. Acá el manual choca con la teoría. Sharp predica lo contrario, alcance sobre frecuencia. La repetición sí construye memoria, pero el manual apuesta a la frecuencia por economía de medios local, no porque la ciencia la avale.
- Disponibilidad y precio en la cara. La mitad del crecimiento, según Sharp, es la disponibilidad física. Según El Tiempo (2014), citando a Euromonitor, Vive 100 (240 ml) costaba ~1.500 pesos contra los ~5.000 de Red Bull, y se vendía en los semáforos.
- Códigos de categoría exagerados. Que en dos segundos sepas que es un energizante. Para Sharp, los códigos aseguran que compitas por la ocasión correcta.
- El activo distintivo recurrente. El jingle, la firma sonora, el color, el personaje. Sharp los llama distinctive brand assets, y es explícito en algo clave, no necesitan tener significado intrínseco ni comunicar un beneficio. Su valor está en la asociación aprendida. Es el mismo mecanismo que analicé en la campaña del Tigre como clase magistral de marketing, donde el activo se te queda grabado, te guste o no.
El activo distintivo es la única regla que cumple las otras nueve y además construye marca. Es la pata larga que la activación pura no tiene.
Acá se cae la falsa oposición. El activo distintivo es activación y construcción de marca a la vez, lo que Wood llama “cerebro derecho”. El pingüino de Bon Ice es el fluent device criollo más a la mano, aparece año tras año y lo reconocés antes de que diga su nombre. El jingle bien construido es la idea que perdura, y crearlo requiere más talento que filmar un plano bonito.
El techo honesto del manual
El manual tiene un techo, y conviene reconocerlo. La marca que solo activa y nunca construye logra un pico de ventas que después se desvanece. El famoso 60/40 de Binet y Field sirve como punto de partida para consumo masivo, no como ley universal, y el óptimo varía por categoría y canal. Un manual de pura activación, sin el activo distintivo de la regla 10, gana el trimestre y pierde la década.
Hay otro filo. El manual vende, pero no te exime de probar la promesa, y le pasó a dos jugadores distintos. La SIC multó a Quala con $451.045.000 por Doña Gallina (no probó el “100% gallina criolla”) y a Procter & Gamble con $429.683.100 por Head & Shoulders (el “100% libre de caspa de por vida” no era de por vida).
Cómo activarlo en tu próxima pieza
Agarrá tu último brief y pasale el manual, pero arrancá por la diez. Antes del casting, la tensión o el jingle, definí el activo distintivo que vas a repetir pieza tras pieza, año tras año, ese que convierte cada peso de pauta en memoria acumulada. Es lo que hizo Vive 100, que según Euromonitor llegó a niveles muy por encima de Red Bull en Colombia (la cifra depende de firma, año y de si mide volumen o valor).
Con ese activo en la mano, las otras nueve reglas dejan de ser camisa de fuerza y se vuelven la forma de activarlo. Antes de aprobar la pieza, una sola pregunta, ¿la gente la va a reconocer como tuya sin ver el logo? Si es que no, todavía estás a tiempo, lo mismo que critiqué en por qué los comerciales del Mundial eran mejores antes. Si ya salió sin eso, no hiciste publicidad. Hiciste un cortometraje que alguien pagó.
Fuentes
- Why left-brain thinking is killing advertising effectiveness — Contagious (reporte Lemon de Orlando Wood, IPA 2019)
- The Long and the Short of It — Les Binet y Peter Field, IPA
- The distinctive asset in the room — Ehrenberg-Bass Institute (Byron Sharp)
- Vive 100, el energizante local que torea a Red Bull — El Tiempo (datos Euromonitor)
- Vive 100, Peak y Red Bull, las marcas de energizantes más vendidas — La República
- Superindustria sanciona a Quala por publicidad engañosa en Doña Gallina Criolla — SIC
- Superindustria impone multa a Procter & Gamble por Head & Shoulders — SIC
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